¿Qué es un perfil social? ¿Qué pueden tener en común perfiles sociales distintos? ¿Es asequible conectar con diferentes perfiles, desde un mismo lugar de las RRSS, utilizando idénticas herramientas? ¿Cómo evitamos defraudar a unos u otros, como atraemos a un gran número de usuarios? Veamos la manera de trazar planes de comunicación para conseguirlo. 

  

Motivos 

El término perfil social proviene de disciplinas analógicas, desde la publicidad hasta la psicología. En la web, se entiende como perfil social el conjunto de datos que ha proporcionado un usuario de una RRSS, para mostrar su identidad a los otros usuarios. Un perfil social puede corresponder a un individuo, una empresa o cualquier tipo de organización. Y a un mismo usuario, le cabe la posibilidad de abrir distintos perfiles en una o en varias RRSS. 

Los diversos perfiles tienen en común la necesidad de comunicarse con otros perfiles. No son pocas las empresas que han logrado superar la crisis del Covid debido a las ventas digitales. Y las RRSS son un medio magnífico para conectar con los clientes, reforzar la imagen de marca y también para vender. 

 

¿A quién? 

Seas una persona o una organización, define con detalle las características de tu público objetivo. Y una vez identificado con precisión quien quieres que te vea, tus publicaciones adquirirán el tono adecuado.  

Existe un detalle crucial que suele pasarse por alto: por bien que hayamos definido nuestro perfil de interés, es posible buscar en cualquier público la diversidad subyacente –por sexo, por ingresos, por cultura, por aficiones deportivas, lo que sea–. Este ejercicio nos permite conocer mejor a nuestros clientes y ofrecer un contenido variado en las RRSS. Al final, lo que hacemos en realidad consiste en satisfacer a perfiles sociales distintos, con ciertas propiedades muy parecidas. 

En cambio, cuando los perfiles que debemos atender presentan diferencias tan elevadas que requieren definiciones individuales, toca publicar en función de cada uno de ellos. Por ejemplo, vestidos para niños, para jóvenes, para ancianos, etc. Son publicaciones donde una marca es capaz de cobijar una variedad de perfiles que en lo esencial no se contradicen. O donde una persona ha convencido a perfiles distintos, unidos por un interés común –deportivo, musical, social, etc. 

 

Tu perfil, tu imagen 

Un perfil debe hallarse especialmente cuidado y completo, para gozar de opciones de que los usuarios lo tomen en serio. Mas no te fíes por completo de tu gusto al diseñar el texto y las imágenes que darán vida a tu perfil. Una vez posees la descripción precisa de tu público objetivo, y su variabilidad factible, ponte en su piel e intenta imaginar qué perfil tuyo les agradaría contemplar. Las RRSS son un medio de comunicación y la impresión que comunican es decisiva para los usuarios. Cuando pretendemos llegar a más de un perfil individualizado, tendremos que usar una precisión quirúrgica al modelar el nuestro, centrándolo en rasgos con atractivos compartidos. 

 

Ritmo, contenidos, acertando 

Tu público objetivo implica que te hagas presente en determinadas RRSS. Cada red demanda su ritmo de publicación y sus contenidos, que por otro lado, tendrán en cuenta la actualidad, nuestros intereses, la estación del año en que vivimos, días o acontecimientos especiales y los temas de moda. De vez en cuando comprobaremos (con Google Analytics, etc.), la respuesta de los usuarios. 

Con todo, será muy conveniente acostumbrarse a pensar siempre en función del público objetivo. Es lo que los gurús del márketing llaman “colocar al cliente en el centro”. El modo óptimo para acertar con nuestras publicaciones.  

Podemos poner como ejemplo el perfil de #medialuna.com, una agencia de comunicación que opera con clientes muy diversos. ¿Cuál ha sido la solución para su perfil en RRSS? Bastante sencillo, bastante genial: Naturalidad, imágenes de personas y eventos, y resaltar sus valores, con la seguridad de que los compartirán los clientes que se acercan. Éxito garantizado.