¿Cómo podemos construir una web exitosa? ¿Siguen criterios comunes las webs triunfadoras de internet? ¿Existe alguna estela que seguir, a fin de que nosotros incrementemos las posibilidades de hacerlo bien desde el principio? Por supuesto que existe una estela. Y la parte técnica es muy sencilla de imitar. No tanto la parte creativa, que marcará la diferencia crucial.

Objetivos bien definidos

Lo primero es saber con exactitud qué se pretende con la web, para empujar siempre en la misma dirección. Los diseños y acciones de marketing más acertados, varían enormemente en función de la meta que se persiga. Los errores en tal sentido suelen ser comunes en los inicios de un proyecto web. ¿Quiero difundir un mensaje? ¿Cuándo, cómo voy a monetizarlo? ¿Quiero vender productos o servicios? ¿De qué clase, para qué público?

El equipo entero de la web debe ser consciente de lo que se pretende con detalle. Y si se decide alterar significativamente algo fundamental, el mejor consejo estriba en imaginar que empezamos de cero, y replantearlo todo.

Usabilidad optimizada 

Abordamos aquí el área técnica, tratada en millones de artículos. Nosotros colgaremos la web en un hosting de calidad, invirtiendo lo que sea menester para garantizar el nivel de tráfico deseado sin interrupciones. Nuestra página tiene que cargarse con rapidez, sin esperas inoportunas para el usuario. Que la web de la Casa Blanca haya pasado a confeccionarse en WordPress, da una idea del nivel que han alcanzado los sistemas de gestión de contenidos amigables, que recomendamos.

No dejaremos de mencionar que la web será creada con un diseño responsive, capaz de adaptarse a las pantallas y características de los distintos dispositivos, desde un PC hasta un smartphone o una tablet.

Un diseño adaptado a tu usuario

Lo habitual, en cuanto al aspecto, es aconsejar que las webs posean un diseño atractivo. Obvio, pero aún resulta más importante, a nuestro entender, que juzguemos el atractivo del diseño centrándonos en los usuarios a quienes la página va dirigida. No se puede gustar a todo el mundo. Un diseño web debe hacer hincapié en los gustos de sus usuarios, como norma de supervivencia, porque es muy fácil abandonar una página, dada la oferta que hay.

Nombramos un elemento de la usabilidad que se resuelve con diseño: será fundamental que la web presente una navegación intuitiva. Hagamos las cosas fáciles a quienes nos visitan. Estructura de páginas sencilla, y ninguna de ellas a más de tres clics.

Conoce el entorno, busca sinergias

Construir una web no significa pasar un tiempo de trabajo al máximo rendimiento, para luego echarnos a dormir. La construcción de una web exitosa nunca finaliza. El éxito de internet se consigue día a día, con esfuerzo constante. Las tendencias cambian y hay que anticiparse. ¿Tú web ya existe? Muy bien, explora lo que te rodea, aprende de la competencia, modifica lo que sea para mejorar, encontrarás lecciones en los lugares más insospechados.

Busca socios, crea sinergias con otras páginas. Consigue links que apunten hacia tu web, incorpora links que lleven a los lugares con los cuales te gustaría que te identificaran, bucea en la red, no dejes perder oportunidades y no te dejes sorprender: anticipa tú las sorpresas.

El contenido es el rey

La etapa de diseño requiere creatividad, así como el aprovechamiento del entorno. Sin embargo, lo que exige la mayor dosis de creatividad es el contenido de la web. Va a ser el contenido, la información que ofreces, lo que atraiga y enganche al usuario, en los casos favorables. El contenido nos personaliza, nos hace únicos y posibilita el éxito. Ofrezcamos novedades, contemos lo que ya existe de un modo distinto, o una mezcla de ambas estrategias.

Cada web requiere su contenido personalizado, como las huellas dactilares. Os animo, como un ejemplo de las claves que hemos repasado, a que echéis un vistazo en profundidad a nuestra web de Medialuna. No por casualidad, somos especialistas en comunicación. ¡Nos vemos!