¿Por qué hay tantos rostros archiconocidos? ¿Por qué tantas empresas de las que todo el mundo habla? ¿Acaso aportan algo especial, cada una de esas personas u organizaciones, que es preciso sacarlas en pantalla? ¿O quizá existe alguna manera privilegiada, para lograr que los medios se interesen por alguien? ¿Cómo conseguimos que hablen de nosotros o de nuestra empresa? 

 

Medios propios  

El método óptimo para aparecer en los medios de comunicación es que sean nuestros. Esto, muy obvio, que hace unas décadas era una objeción insalvable –no es barato comprar una cadena televisiva o un periódico–, ha llegado a nuestro alcance con internet. La televisión ocupa todavía el primer lugar en el ranking de alcance masivo, seguida por la cartelería exterior, pero el marketing online ya ocupa la tercera plaza. Y subiendo. 

Publicar una página o un blog, a un coste asequible, nos asegura un espacio propio donde hacernos oír, tanto a nivel particular como empresarial. A partir de ahí, se han desarrollado infinidad de técnicas para atraer tráfico web o para mejorar nuestra posición en los buscadores, a través de criterios SEO.  

Sin embargo, prefiero referirme a los puntos esenciales. Más allá del apoyo electrónico y del control de la navegación, nos buscarán si ofrecemos material interesante y si sabemos comunicar nuestra oferta. Esos son los criterios más básicos, que nunca debemos perder de vista, para alcanzar el éxito comunicativo. O, en otras palabras, lo que importa es la originalidad de nuestra propuesta, aportar contenidos de valor y saber comunicarlos para que lleguen a la audiencia. 

 

Medios pagados y ganados 

Los medios pagados cuestan dinero por anunciarnos. En los medios offline, desde luego es una cuestión de chequera. Online, puede contenerse más el gasto, pero el factor primordial será la profesionalidad de quien contratemos. Buen momento para referirnos a #medialuna.com, ya que han surgido “profesionales” del marketing online como setas, y vale la pena confiar en aquel que muestra clientes con solera y un chorro de años de profesionalidad contrastada. 

#medialuna.com es una agencia de comunicación, capaz de combinar la publicidad y el marketing offline u online, en medios tradicionales y en medios digitales, a un nivel que no serían capaces ni de imaginar quienes no sacan su nariz de internet. 

Los medios ganados nos proporcionan visibilidad y tráfico, porque les hemos conquistado –les gustamos– o han decidido apoyarnos. Incluyen a los usuarios y empresas que nos recomiendan, dentro y fuera de la web, al boca a boca positivo. En la parte online, habría que enumerar también a los links dirigidos hacia nuestra web, que hayamos logrado incorporar en webs ajenas. Formar comunidad digital, buscar un interés común para que otras webs incluyan nuestros links –y nosotros los suyos–, es una poderosa estrategia para incrementar el tráfico y la atención de los buscadores. 

 

Publicidad no convencional 

Es un conjunto de técnicas destinadas a atraer público y ganar medios para nuestra causa, que discurren a través de cauces alternativos a los medios habituales. Se trata de llamar la atención mediante recursos creativos. En la parte online, existe un rosario de técnicas, como los mails personalizados o las publicaciones en redes sociales. Pero me atrae más hablaros de la publicidad no convencional offline, que consiste en salir a un espacio público y sorprender a los viandantes. 

Desde poner un stand en un centro comercial y regalar muestras de producto, hasta transformar el mobiliario urbano con telas de colores o saltar un paracaidista para Red Bull desde la estratosfera. La publicidad no convencional vale lo que podamos pagar y su único tope es la imaginación. Los vídeos resultantes se hacen circular por internet, los aprovechamos en las webs propias y en RRSS y sus campañas suelen alcanzar éxitos clamorosos, si la calidad de la idea y su ejecución han sido suficientes. 

Por ejemplo, imaginemos que una marca organiza, en una plaza pública, una jam sesion. Una actuación de músicos de jazz, donde está invitado a intervenir quien desee, y a tomar un pequeño refrigerio. Contratemos a un grupo de base y hagamos la promoción necesaria. Con los músicos que hay y el amor que sienten por su arte –soy músico–, pasaremos una mañana muy entretenida, disfrutando de actuaciones memorables bajo el paraguas de la marca promotora. 

No está mal. Quién sabe si acabaremos fundando una jam sesion exitosa, que se repite con regularidad. ¡Se lo comentaré a #medialuna.com, a ver qué le parece!