Según Penny Baldwin, CMO de McAfee, “el 80 por ciento de las impresiones de Internet está en manos de un 6 por ciento de los usuarios”. Los influencers son actualmente la apuesta de todas las campañas publicitarias y de marketing.

  1. Compatibilidad con la marca

Es fundamental analizar el perfil, los gustos y las aficiones del influencer que queremos contratar. De nada sirve mandar ropa de deporte a un influencer con muchos seguidores pero que nunca practica deporte. Hay que preguntarnos qué tipo de persona queremos que venda nuestro producto/servicio. Las audiencias de nuestra empresa con las del influencer tienen que seguir la misma línea.

  1. Calidad antes que cantidad

Sin lugar a duda, el número de seguidores es importante, pero tener muchos seguidores no significa llegar a esa cantidad de público. Para saber si estamos escogiendo un buen influencer, tendremos que calcular su engagement. El engagement es el grado de fidelización por parte de sus seguidores en esta red social. En esta web se puede calcular el engagement de cualquier cuenta de Instagram de forma rápida y muy segura. Una buena tasa de engagement se sitúa por encima del 3%.

  1. Comunicación y naturalidad

Seguro que todos hemos visto famosos vendiendo productos que en realidad no recomendarían y se nota que no están siendo transparentes con sus seguidores. Es muy importante que el influencer esté acostumbrado a hablar con su público y tenga una buena comunicación, además de ser natural. Hay que buscar aquellas personas que recomiendan productos porque realmente les gusta, no porque están haciendo su trabajo. El boca a boca es y ha sido siempre la publicidad más eficiente y si el influencer no sabe trasmitir bien los valores de nuestra marca, la campaña no tendrá el éxito esperado.

  1. Compromiso

Es cierto que la mayoría de influencers son comprometidos con su trabajo y sus seguidores, pero es importante que el contacto sea continuo. Hay que estudiar si realmente los influencers que queremos cumplen con los requisitos del contrato de la campaña: si suben el mínimo de fotos, si etiquetan a la marca y el hashtag y si tienen profesionalidad a la hora de hacerlo.

  1. Tener un plan B

No podemos focalizarnos solamente en un influencer, ni crear una estrategia para ese influencer antes de que nos acepte, porque puede que no le interese representar nuestra marca. Por eso hay que tener siempre un plan B. Hay que tener una lista de influencers que encajen con los tips anteriores. Así si por algún motivo el primero no puede, podremos saltar al segundo evitando tener que analizar los perfiles otra vez a última hora.

El éxito de las campañas de marketing de influencia depende de muchos factores, una buena selección de aquellos que queremos que representen nuestra marca va a afectar totalmente a nuestra estratégica.

¿Y tú? ¿Ya has trabajado con influencers en tus campañas de marketing? ¡Cuéntanos tu experiencia!