Comunicar es transmitir información. Y el modo de contar lo que sucede o lo que se opina es tan importante como lo contado. Hurgar en detalles desagradables de una noticia o de un informe, solo consigue revictimizar a los afectados o provocar malquerencias y generar rechazo. La comunicación en positivo atenúa la parte negativa de la sociedad. Resalta el ángulo amable de las novedades, un enfoque muy de agradecer en nuestros días y más adecuado para acercarnos al éxito en la comunicación.

 

Transformar lo negativo en positivo

La recomendación principal es que nos esforcemos siempre por hablar en positivo, a pesar de lo áspero que sea nuestro mensaje Una violación jamás podrá ser considerada un evento positivo, pero podremos poner el acento informativo en el apoyo que se le prestará a la víctima, en lo que habrá que hacer para que no sucedan más casos y en la educación a reforzar entre las nuevas generaciones. Ni indagaremos en detalles morbosos, ni trataremos de invadir la intimidad de Marta, ni daremos voz al agresor.

 

Recurrir a las emociones positivas en nuestro discurso

Se podría “comunicar en positivo” con un estilo aséptico, pasando de puntillas por los sucesos sin que se altere nadie, y sería un completo error. Cuando nos planteamos comunicar en positivo nos hallamos ante una coyuntura donde existe un aspecto desagradable que es mejor eludir. Importa mucho que intentemos despertar emociones positivas entre el público, como una estrategia que incremente el rechazo hacia ese lado adverso contenido en la información. Huyamos del agua templada y empleemos el lenguaje emocional: agua caliente, para hacer olvidar el frío.

 

Comunicar el mensaje con eficacia

El propósito de toda comunicación es trasladar un mensaje determinado y que sea bien entendido por el receptor, para conseguir las metas deseadas. Comunicar en positivo no implica que “olvidemos” información relevante o que nuestros datos sean ambiguos. Supone minimizar el influjo de la parte negativa, manteniendo un testimonio eficaz y adecuado. Si en una residencia han fallecido 20 ancianos por covid, daremos el dato con exactitud sin recrearnos en las víctimas, sino más bien en los supervivientes y en las medidas que en adelante se van a tomar, o que deberían tomarse, para evitar futuras crisis

 

Alejar el foco de los componentes negativos, sin minimizar su impacto

Los comunicados positivos se caracterizan por dejar en segundo plano los elementos nocivos, sin que estos desaparezcan por completo de la escena. Tal aproximación exige construir un mensaje inteligente, que incluya la vertiente más ruda de lo sucedido sin poner en ella el foco. El homófobo que increpó a una pareja gay queda retratado por sus propios actos, cuando evitamos darle protagonismo y ofrecemos nuestra comprensión a sus víctimas, sin necesidad de reproducir palabras malsonantes.

 

Evitar trivializar el mensaje

Comunicar en positivo tampoco equivale a que el mensaje se reduzca a poco más que un titular, o a que ocultemos la información trascendente y dibujemos un mundo de fantasía invadido por el buenismo. La comunicación en positivo requiere exprimir al máximo nuestras habilidades, para que el público acceda a un testimonio suficiente, a fin de formar sus opiniones de manera cabal, sin chapotear en el barro sensacionalista que añade perjuicio sin aportar valor. Lejos de trivializar el mensaje, la comunicación en positivo lo condensa en lo esencial y pone de relieve el lado positivo y optimista. Lo cual, en todos los casos, es sin duda una buena noticia.